El sol comenzó a entrar, lentamente, entre las cortinas de la pieza. Andrés sintió en sus ojos, pero no quería despertar. No había dormido mucho la noche anterior, le dolía la cabeza, tenía la boca seca y estaba abrazado a alguien que realmente no recordaba.
Lentamente intentó levantarse, pero el mundo le dio vueltas y se tuvo que sentar. Miró a la mujer que tenía a su lado, no estaba para nada mal… se acostó, volvió a abrazarla y se durmió.
A lo lejos comenzó a oír el sonido de su celular… tirando manotazos y sin abrir los ojos, lo tomó y cortó sin siquiera pensarlo. Se sentó y se rascó la nuca, se estiró… abrió los ojos, preocupado, pero se relajó cuando se dio cuenta de que estaba sólo.
. ...Finalmente nunca supo si ella había estado ahí o la había soñado.
(cuento del 2007)
lunes, 3 de agosto de 2009
miércoles, 29 de julio de 2009
En menos de un segundo
Se le acercó de golpe, dejándose llevar por sus necesidades más básicas, sin darse tiempo para pensarlo. La tomó por la cintura... en el momento en el que sus manos tocaron su piel sintió como su cuerpo respondía al estimulo…
Su corazón empezó a latir con una fuerza impresionante, su respiración casi no lograba ser contenida por su pecho, un extraño calor se apoderó de todo su ser… en otra ocasión habría intentado recuperar el control, pero había vivido toda su vida así, hoy no haría nada por contener a este bestia que intentaba salir.
La presionó contra su cuerpo… de manera descontrolada, pero siempre cuidadosa, fue quitándole la ropa. Sentir esa piel suave en contacto con la suya iba animando aún más a la bestia… quería hacerla suya, devorarla, sin espacio a la razón…
…Ella se preguntó si parte de estos pensamientos se transmitían a Camila cada vez que la saludaba…
Su corazón empezó a latir con una fuerza impresionante, su respiración casi no lograba ser contenida por su pecho, un extraño calor se apoderó de todo su ser… en otra ocasión habría intentado recuperar el control, pero había vivido toda su vida así, hoy no haría nada por contener a este bestia que intentaba salir.
La presionó contra su cuerpo… de manera descontrolada, pero siempre cuidadosa, fue quitándole la ropa. Sentir esa piel suave en contacto con la suya iba animando aún más a la bestia… quería hacerla suya, devorarla, sin espacio a la razón…
…Ella se preguntó si parte de estos pensamientos se transmitían a Camila cada vez que la saludaba…
martes, 21 de julio de 2009
. . . . . .
¿Cuántas veces te has visto superado por la realidad?
¿Cuántas veces has sentido que no puedes evitar ahogarte?
¿Qué tan a menudo repites tus errores?
¿Alguna vez aprendes de estos?
¿Cuántas veces has querido abandonarlo todo?
¿Cuántas veces la sola idea de despertar a un nuevo día te desmotiva?
¿Qué haces si ves como todo a tu rededor se desmorona?
¿Cuántas veces has caído?
¿Cuántas veces no has encontrado fuerzas para levantarte?
¿Cuántas lágrimas has derramado?
¿Cuántas embestidas puedes soportar?
¿Te has dado asco?
¿Cómo sabes cuanto tiempo debes continuar luchando?
¿Te has sorprendido sin ganas de seguir adelante?
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste impotente?
¿Cómo entregas algo que no quieren recibir?
¿Cuándo sonríes de verdad lo sientes?
¿Qué tan seguido te mientes?
¿Cómo solucionas algo que no quiere ser solucionado?
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. antes Te teníA a ti, Mas yA no…
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. yo me siento solo…
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. también te sientes solo??
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. ...quizás no estamos solos
¿Cuántas veces has sentido que no puedes evitar ahogarte?
¿Qué tan a menudo repites tus errores?
¿Alguna vez aprendes de estos?
¿Cuántas veces has querido abandonarlo todo?
¿Cuántas veces la sola idea de despertar a un nuevo día te desmotiva?
¿Qué haces si ves como todo a tu rededor se desmorona?
¿Cuántas veces has caído?
¿Cuántas veces no has encontrado fuerzas para levantarte?
¿Cuántas lágrimas has derramado?
¿Cuántas embestidas puedes soportar?
¿Te has dado asco?
¿Cómo sabes cuanto tiempo debes continuar luchando?
¿Te has sorprendido sin ganas de seguir adelante?
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste impotente?
¿Cómo entregas algo que no quieren recibir?
¿Cuándo sonríes de verdad lo sientes?
¿Qué tan seguido te mientes?
¿Cómo solucionas algo que no quiere ser solucionado?
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. antes Te teníA a ti, Mas yA no…
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. yo me siento solo…
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. también te sientes solo??
¿Cuántas veces te has sentido solo luchando contra todo esto?
. ...quizás no estamos solos
lunes, 18 de mayo de 2009
Amparado por las Sombras
Entró en la habitación amparado por la oscuridad, caminando sigilosamente, casi como si no quisiera mover el aire a su alrededor. El silencio era tal que le hizo creer que el escándalo de su corazón golpeando contra su pecho lo delataría. Conocía el lugar, lo había frecuentado muchas veces, casi siempre en situaciones similares a la actual. Podía desenvolverse sin problemas en la penumbra, no era primera vez que lo hacía…
Pasó sus manos por su pantalón, el nerviosismo y las ansias las habían empapado en transpiración. Su respiración parecía la de un toro preparándose para embestir al matador.
A tientas buscó una herramienta que le facilitara su labor… encontró un cuchillo… Siguió caminando cada vez más lento, sabiendo que el más mínimo ruido lo delataría.
Su corazón ya casi se salía por su boca, resoplaba como una bestia enjaulada, un sudor frío corría por su frente, la adrenalina inundaba sus venas. Todo su ser se centraba en alcanzar su objetivo, sin ser detectado. Su mano temblaba mientras se estiraba para tomar la puerta, al alcanzarla su corazón se detuvo… ¿sería capaz realmente de continuar?
Al abrir la puerta un haz de luz rompió la oscuridad que lo envolvía, sus ojos sufrieron por el repentino resplandor… Su mano derecha se aferró con fuerza a la hoja de metal… aún estaba manchada por su último ataque…
Casi poseído por la excitación abrió la puerta de golpe y en un solo movimiento despedazó lo poco y nada de torta que quedaba en el refrigerador…
Pasó sus manos por su pantalón, el nerviosismo y las ansias las habían empapado en transpiración. Su respiración parecía la de un toro preparándose para embestir al matador.
A tientas buscó una herramienta que le facilitara su labor… encontró un cuchillo… Siguió caminando cada vez más lento, sabiendo que el más mínimo ruido lo delataría.
Su corazón ya casi se salía por su boca, resoplaba como una bestia enjaulada, un sudor frío corría por su frente, la adrenalina inundaba sus venas. Todo su ser se centraba en alcanzar su objetivo, sin ser detectado. Su mano temblaba mientras se estiraba para tomar la puerta, al alcanzarla su corazón se detuvo… ¿sería capaz realmente de continuar?
Al abrir la puerta un haz de luz rompió la oscuridad que lo envolvía, sus ojos sufrieron por el repentino resplandor… Su mano derecha se aferró con fuerza a la hoja de metal… aún estaba manchada por su último ataque…
Casi poseído por la excitación abrió la puerta de golpe y en un solo movimiento despedazó lo poco y nada de torta que quedaba en el refrigerador…
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Recorte
Me siento mal... estoy cansado, cansado de este ir y venir sin sentido. ¿Por qué me levanté en la mañana?... tenía que venir a clases, saludar gente, sonreír, ocultar lo agotado que estoy. El día de ayer me superó, me dejó tambaleando, podría haberme tumbado simplemente. Me siento torpe… no he logrado en toda mi vida un vinculo emocional importante. Cuando deseo entregarme a alguien siempre cometo algún error…
A la mierda!!...
Sólo puedo estar solo… no merezco estar con alguien como tú… quisiera dormirme y no despertar más… por mucho que me esfuerzo no logro salirme de este maldito espejismo...
A la mierda!!...
Sólo puedo estar solo… no merezco estar con alguien como tú… quisiera dormirme y no despertar más… por mucho que me esfuerzo no logro salirme de este maldito espejismo...
VIDA
Estaba en el sur con su familia, él ha vivido en varios lugares de chile, pero definitivamente ninguna zona captaba su atención como la novena región. Sus cerros verdes, sus prados verdes en invierno y ser testigo de cómo iban cambiando a color amarillo a medida que llegaba la época de la trilla… estaban en la casa de un tío que tenía un pequeño campo en las cercanías de Victoria, un pueblo pequeño y con olor a leña. Se celebraba el matrimonio de Javier, el hermano más joven de su madre.
…Andrés tenía una relación cercana con él a pesar de que se llevaban por varios años, pero él siempre se había sentido muy querido por el Papo… siendo la madre de Andrés la mayor de tres hermanos, su hijo había sido el primer sobrino, nieto, bis nieto y el encargado de poner apodos a todos los familiares…
Llegaron a la casa del Chicho temprano en la mañana… Andrés durmió un rato y después salió a caminar por el terreno de la casa, no quiso quedarse en la casa ya que todos dormían y sabía que si despertaba a alguien lo retarían. Estaba sentado en el pasto cuando vio que se acercaba uno de los inquilinos del campo con algo sobre sus hombros, a medida que se acercó pudo distinguir lo que cargaba, era un pequeño cordero blanco… El niño saltó del pasto y corrió hacia el trabajador, el cual al notar la emoción del pequeño, dejó al animal en el suelo y le hizo gestos a Andrés para que lentamente se acercara, para evitar que la mota de algodón se asustara.
Jugaron casi toda la tarde juntos…
Se tuvo que entrar porque empezaron a llegar los invitados al matrimonio… cenaron todos en el patio, en una mesa grande; como siempre los viejos se quedaron tomando vino y comiendo hasta altas horas de la madrugada, mientras las tías y una que otra abuela con más aguante se quedaron tomando café al lado de la estufa a leña… Andrés se quedó dormido en los brazos de su madrina y lo fueron a acostar sin que él se enterara siquiera.
Al día siguiente el niño salió corriendo al patio apenas despertó… recorrió todo el potrero, sin encontrar al corderito… apurado fue a buscar unas verduras a la cocina para ver si con esto lograba atraerlo, captar su atención…
-¿qué te pasa cabro?- le pregunto su tío.
-es que el cordero se perdió…- dijo con voz apagada.
-no po pavo si te lo comiste anoche- le dijo con una sonrisa, mientras golpeaba su vientre.
Parecía no haber escuchado, o no querer entender la realidad, la falta de tacto de este viejo… Andrés salió al patio, echó un vistazo al rededor, y todo tuvo sentido… la ausencia del animal, un machete, una fuente grande con “jalea”, la muralla salpicada de rojo y el barro ensangrentado, la cuerda amarrada a una viga que aún tenía una de las pezuñas traseras atada…
El grito despertó incluso a los que se habían dormido unas horas atrás…
…Andrés tenía una relación cercana con él a pesar de que se llevaban por varios años, pero él siempre se había sentido muy querido por el Papo… siendo la madre de Andrés la mayor de tres hermanos, su hijo había sido el primer sobrino, nieto, bis nieto y el encargado de poner apodos a todos los familiares…
Llegaron a la casa del Chicho temprano en la mañana… Andrés durmió un rato y después salió a caminar por el terreno de la casa, no quiso quedarse en la casa ya que todos dormían y sabía que si despertaba a alguien lo retarían. Estaba sentado en el pasto cuando vio que se acercaba uno de los inquilinos del campo con algo sobre sus hombros, a medida que se acercó pudo distinguir lo que cargaba, era un pequeño cordero blanco… El niño saltó del pasto y corrió hacia el trabajador, el cual al notar la emoción del pequeño, dejó al animal en el suelo y le hizo gestos a Andrés para que lentamente se acercara, para evitar que la mota de algodón se asustara.
Jugaron casi toda la tarde juntos…
Se tuvo que entrar porque empezaron a llegar los invitados al matrimonio… cenaron todos en el patio, en una mesa grande; como siempre los viejos se quedaron tomando vino y comiendo hasta altas horas de la madrugada, mientras las tías y una que otra abuela con más aguante se quedaron tomando café al lado de la estufa a leña… Andrés se quedó dormido en los brazos de su madrina y lo fueron a acostar sin que él se enterara siquiera.
Al día siguiente el niño salió corriendo al patio apenas despertó… recorrió todo el potrero, sin encontrar al corderito… apurado fue a buscar unas verduras a la cocina para ver si con esto lograba atraerlo, captar su atención…
-¿qué te pasa cabro?- le pregunto su tío.
-es que el cordero se perdió…- dijo con voz apagada.
-no po pavo si te lo comiste anoche- le dijo con una sonrisa, mientras golpeaba su vientre.
Parecía no haber escuchado, o no querer entender la realidad, la falta de tacto de este viejo… Andrés salió al patio, echó un vistazo al rededor, y todo tuvo sentido… la ausencia del animal, un machete, una fuente grande con “jalea”, la muralla salpicada de rojo y el barro ensangrentado, la cuerda amarrada a una viga que aún tenía una de las pezuñas traseras atada…
El grito despertó incluso a los que se habían dormido unas horas atrás…
Humo y sudor
Un viejo teléfono que sonaba distante lo despertó, bajó a tumbos la escalera y, sin ganas reales de hablar, levantó el auricular…
…Se mojó todo el chaleco con la cerveza, su mirada vibraba un poco, el humo de la habitación dificultaba en parte su respiración y el ruido de conversaciones, gritos y risas lo tenían mareado. Cada nota de Led Zeppelin lo hacía subir un poco más, lo alejaba de la realidad, las risas se hacían cada vez más débiles y los movimientos que ocurrían a su lado parecían estar desfasados con el bullicio del cuarto, pero a pesar de todo esto no se negaba cada vez que la ronda llegaba a sus manos. Cada quemada se sentía como una bocanada de aire al luchar por salir del agua, inflaba sus pulmones, sentía como se llenaban de humo y como este iba desconectando circuitos en su conciencia.
El vuelo fue cada vez más potente… ya no estaba dentro de la pieza, no quería irse del todo, luchaba por no subir más allá de su control… finalmente cerró los ojos y se rindió, cayendo desplomado en la alfombra llena de colillas.
Sintió como sus labios eran apresados y una lengua se metía dentro de su boca, abrió los ojos y al notar que era una mujer se relajó, dejándose llevar. Sus labios eran suaves, pero sus movimientos no; eran bruscos, impulsivos, casi torpes, pero muy apasionados… Poco a poco los trapos que cubrían sus cuerpos fueron quedando en el suelo… La excitación lo fue despertando un poco. Aún así la poca luz y el humo no le permitían distinguir más allá de una silueta perpendicular a su cuerpo… los movimientos se hacían cada vez más fuertes y rápidos, él tenía toda la espalda rasguñada, ella el cuello mordido y el sudor pegaba sus cuerpos. Sus respiraciones fueron acelerándose, casi sincronizadas, al igual que sus movimientos. La intensidad siguió aumentando hasta que de golpe ambos se detuvieron y ella cayó, exhausta, sobre él.
La abrazó y se quedó dormido esperando no arrepentirse cuando hubiera más luz, en unas horas más…
… -Alo??- dijo una voz débil y nerviosa…
era ella…
…Se mojó todo el chaleco con la cerveza, su mirada vibraba un poco, el humo de la habitación dificultaba en parte su respiración y el ruido de conversaciones, gritos y risas lo tenían mareado. Cada nota de Led Zeppelin lo hacía subir un poco más, lo alejaba de la realidad, las risas se hacían cada vez más débiles y los movimientos que ocurrían a su lado parecían estar desfasados con el bullicio del cuarto, pero a pesar de todo esto no se negaba cada vez que la ronda llegaba a sus manos. Cada quemada se sentía como una bocanada de aire al luchar por salir del agua, inflaba sus pulmones, sentía como se llenaban de humo y como este iba desconectando circuitos en su conciencia.
El vuelo fue cada vez más potente… ya no estaba dentro de la pieza, no quería irse del todo, luchaba por no subir más allá de su control… finalmente cerró los ojos y se rindió, cayendo desplomado en la alfombra llena de colillas.
Sintió como sus labios eran apresados y una lengua se metía dentro de su boca, abrió los ojos y al notar que era una mujer se relajó, dejándose llevar. Sus labios eran suaves, pero sus movimientos no; eran bruscos, impulsivos, casi torpes, pero muy apasionados… Poco a poco los trapos que cubrían sus cuerpos fueron quedando en el suelo… La excitación lo fue despertando un poco. Aún así la poca luz y el humo no le permitían distinguir más allá de una silueta perpendicular a su cuerpo… los movimientos se hacían cada vez más fuertes y rápidos, él tenía toda la espalda rasguñada, ella el cuello mordido y el sudor pegaba sus cuerpos. Sus respiraciones fueron acelerándose, casi sincronizadas, al igual que sus movimientos. La intensidad siguió aumentando hasta que de golpe ambos se detuvieron y ella cayó, exhausta, sobre él.
La abrazó y se quedó dormido esperando no arrepentirse cuando hubiera más luz, en unas horas más…
… -Alo??- dijo una voz débil y nerviosa…
era ella…
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